2·historias

#2

Hace unos años escribí una historia sin final y tengo ganas de retomarla! Hagamos un flashback…

Capítulo 1, #2 volar lejos de aquí

Capítulo 2, #2 por todos y cada uno de esos momentos

Capítulo 3, #2 caricias

Capítulo 4, #2 por lo que estaba por llegar

Capítulo 5, #2 contar hasta 94

Capítulo 6, #2 sólo las nubes eran sus amigas

Capítulo 7, #2 jet lag, resaca mental, luto

Continuará…

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estonoesundiario·frases·historias

arriba y abajo

Mis inseguridades han vuelto y me están dando en toda la cara como un golpe de aire frío. Como cuando pongo un pie en la calle una mañana de diciembre, cuando todavía no me he despertado.

Veo como se cruzan miradas, conversaciones vacías, emoticonos viajando a toda velocidad, lágrimas disfrazadas de palabras, palabras disfrazadas de otras palabras, un “lo siento”, un “te quiero”. No significan nada.

Retroceder es avanzar y quedarse parado en mitad del camino, como si hubieran borrado las señales y joder… he olvidado en qué dirección iba. Perderse… eso viene después.

Tú te habrás sentido perdido, yo también, todo el mundo lo hace. Pero cuando no sé hacia dónde ir y me quedo quieta esquivando gestos no me importa quien venga contra dirección. Vendrán muchos. Lo he visto antes.

Poner distancia, apagar motores y escuchar. ¿Lo oyes? El silencio. Abrumador, implacable y juez de todos los pensamientos. Un juez que condena sin condición, cadenas perpetuas que mantienen al culpable en el fondo.

Frío y más frío. Todo sin tus abrazos. Tú y yo. Aquí y ahora. Y nunca más.

cuentos·historias

había una vez (2)

ya hay final 🙂 empezaba aquí

había una vez una niña
con la mirada perdida
las pupilas grandotas
y las pestañas caídas

los labios tenía pegados
la piel muy fría
la silueta alargada
su sombra la perseguía

por fuera muy blanca
y por dentro a oscuras
frágiles sus costuras
que ella misma cosía

flotaba en el aire
y todo el día flotando
parecía que cualquier día
iba a salir volando

inmóvil, congelada
mientras el mundo seguía
ella quieta, posando
mientras yo la escribía

pasaron las horas
las semanas, los meses
llorando en silencio
sin que lo pareciese

me contó sus sueños
en los que era princesa
una princesa de cuento
mar, mar adentro

imaginamos su futuro
y ella, muy lejos
en su castillo invisible
con gatos y conejos

intentando olvidar
se hacía eterna
qué corto ese viaje
y qué larga la espera

un día de tormenta
salió al balcón
y lo juro, lo vi
el viento se la llevó

¡adiós! -gritó
y parecía contenta
el mundo nunca fue suyo
ni ella de este planeta

estonoesundiario·historias·letras

perdóname!

A veces me dan ganas de decirte lo siento.

Por no ser la chica que escribe frases motivadoras y de superación los lunes en  Facebook, o en Twitter (aunque creo que ahora mola más Snapchat).

Sí, siento no ser la chica súper competitiva y extrovertida que encaja en el ideal de “candidata a puesto de comercial”, en serio.

Quiero que sepas que de verdad siento no ser la chica guapa del gimnasio que tiene el vientre plano porque está dispuesta a pasar hambre y disfruta haciendo ejercicio.

A veces me odio por no ser la chica que se hace fotos molonas enseñando chicha, las sube a Instagram #ConMilesDeHashtags y consigue 50 likes al minuto.

Siento no ser la chica a la que te puedes follar en la primera cita, ¡ay Dios!

¡Perdóname!

historias

Catrina

un cuento que escribí con y para Montse 🙂
 
 
En el año 1950, Alicia se mudaba a Aguascalientes (Mexico) desde un pueblo cercano. Acababa de cumplir 27 años y se dedicaba en cuerpo y alma a la pintura y la escultura, pues venía de una familia de importantes artistas. Sus obras eran de temática variada, pero su pasión era pintar paisajes que ella misma imaginaba.
Era una joven muy solitaria. Le encantaba pasar el rato en su estudio tomando té en su taza favorita y observando a la gente pasar. Observaba lo que ocurría en las calles de su ciudad, preguntándose e imaginándose a dónde iba cada una de esas personas, de dónde venía y cual podía ser su historia. Se cuestionaba el por qué de muchas cosas de la vida y del más allá de la vida.
Desde la ventana de su estudio se veía también la casa de una anciana vidente llamada Flora que tenía el don de predecir el futuro y, lo más importante, predecir el momento exacto de la muerte de todos aquellos que iban, desconsolados, a visitarla.
Numerosos eran los que acudían preguntando por sus familiares enfermos, para saber si se acercaba su fin.
 


Flora tenía una leal compañera, una pequeña gata siamesa que estaba siempre a su lado. Después de un frío invierno, la anciana murió y, cuando se dieron cuenta varios días después, encontraron su cuerpo inerte en el suelo del salón y a su gata tumbada sobre ella.
Un día, mientras Alicia terminaba una pintura vio a la gata de la vidente posada en su ventana. Tras la muerte de Flora, ésta había quedado sola y desesperanzada. Apenas le dio tiempo a abrir la ventana, la gata se metió inmediatamente en su casa y ella, pensativa, decidió darle cobijo.
La gata resultó ser muy cariñosa y pronto se hicieron grandes amigas. Compartían largos ratos observando la calle, pero en ocasiones la gata se quedaba ensimismada mirando hacia afuera, mirando fijamente hacia algún lejano lugar y entonces emitía un lento y agudo maullido.
Tanta era la conexión que se había creado entre las dos que cuando Alicia se metía en la cama, la gata se acomodaba encima de ella a dormir. Esa noche de febrero dos soñaron, y de pronto… del pecho de la artista salió una luz y de ésta un espíritu esquelético, parecía una calavera pero con rasgos felinos, una Catrina. El espíritu iba tomando forma y finalmente dejó a la joven y a la gata durmiendo y salió volando por la ventana.
A partir de entonces, Catrina salió todas las noches a anunciar la muerte, tal y como la anciana vidente había hecho en vida. -No le temáis a la oscuridad- decía-, -porque es parte de la luz-. Con una traviesa sonrisa les invitaba a volar con ella, recordándoles que la vida es aquí, ahora y eternamente. Por la mañana, Catrina volvía a la casa de la pintora y se fundía en su pecho hasta la noche siguiente.
Así fue como ayudó a muchas personas de Aguascalientes a despedirse de este mundo para encontrarse con sus seres queridos que habían partido también.