2·historias

#2 finales de película

#2 Esto forma parte de la misma historia!

Se preguntaba -¿qué hubiera pasado si…?- y se imaginaba miles de finales diferentes para una misma historia. Y todos eran como los de las películas!

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2·historias

#2 vértigo

#2 Esto forma parte de la misma historia!
Vértigo y miedo. Tenía la sensación de estar a punto de jugarse el cuello. Había planeado ser impulsiva pero cambiaba de opinión y dudaba sin parar, mientras decidía cuál era el mejor momento. Iba a dejarse llevar, no sabía exactamente qué quería decir ni qué significaba, pero necesitaba dejar ir todos esos pensamientos y que las palabras saliesen solas.
Temía no saber explicarse bien, pero ¡a la mierda!. Estaba harta de pensarlo todo detenidamente y esta vez, por primera vez en toda su vida, estaba dispuesta a arriesgarse.

Estaba a punto de tirarse del rascacielos más alto sin mirar atrás y se moría de ganas de hacerlo!

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#2 sólo las nubes eran sus amigas

#2 Esto forma parte de la misma historia!

Se estaba saboteando a ella misma y además lo sabía! Pero pasear sola bajo el sol de Junio era lo peor que podía pasarle en ese momento. Así que cerraba las ventanas, se quitaba la sonrisa y se imaginaba que el tiempo se compadecía de ella y que ahí afuera llovía tanto como en su interior. Aquello la calmaba, pero por desgracia no siempre funcionaba y entonces maldecía al sol y a todos los que disfrutaban de él porque sólo las nubes eran sus amigas.

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#2 contar hasta 94

#2 Esto forma parte de la misma historia!

Sonó el despertador. Eran las 06:00. En el trabajo le habían dado una semana de vacaciones, pero había olvidado desprogramar el reloj y éste sonaba como si quisiera despertar al mundo entero. Lo apagó deseando poder dormir sólo un poco más. Dio vueltas en la cama buscando el rincón más cómodo y deslizó un pie fuera del edredón para sentir el frío. Se abrazó a la almohada y contó hasta 94Cuando abrió los ojos eran ya las 12:00 del mediodía y acababa de recibir un mensaje. 

Alex 11:59
Hoy podré ver tu sonrisa?
 
Se quedó pensativa. Había olvidado preguntarle a Anna por aquel chico que aparecía con ella en las fotos y que, seguramente, era este tal Alex. Suspiró y le contestó:
Para: Alex 12:02
Hoy no es día de sonrisas.
Hablamos mañana.
 
En otras circunstancias hubiese preferido ser más agradable, pero ¡a la mierda!. No era así como quería empezar nada con nadie. De hecho, no quería nada ni nadie que la pudiese distraer en su misión de curarse las heridas. Necesitaba empezar de nuevo.

¿Por dónde empezar? Se preguntó. Y la respuesta la tenía muy cerca. Debía empezar a abrir todas esas cajas de la entrada. Se le aceleró el pulso, le empezaron a sudar las manos y decidió, con toda la voluntad que fue capaz de reunir, abrir una caja al día durante el siguiente mes. De esta manera, en 30 días podría estar lista para sonreír.

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#2 por lo que estaba por llegar

#2 Esto forma parte de la misma historia!

He tenido un buen finde y un buen día (a pesar de ser lunes). Así que al que planee fastidiarme la semana quelecortenlacabeza porque la historia sigue 🙂

Aquella tarde fueron de compras. Se compraron unas gafas de sol a juego, se sentaron en la terraza de un bar y hicieron una de las cosas que más les gustaba en el mundo: hablar del futuro y planear todas las cosas que podían hacer juntas ese verano. Anna le contó que había oído algo sobre un festival a finales de junio en Londres que tenía como cabeza de cartel sus grupos favoritos. ¿Podía imaginarse un plan mejor? Hicieron cuentas de las entradas y el avión y pensaron en sus posibles compañeros de viaje. Se imaginaron saltando y flipando con Slipknot y Papa Roach y guardando esos recuerdos para siempre.

Pensaron en miles de lugares en los que les gustaría sacar fotos. Lloraron de la risa imaginándose bailando a destiempo en cualquier discoteca de guiris. Prometieron recorrer todas las playas y los bares cercanos en busca del mojito perfecto. Repasaron todo lo que había pasado ese año y se preguntaron cómo serían sus vidas a finales de diciembre. Hablaron de todo; de ellas, de los demás, de borracheras pasadas y futuras, de la libertad, de la rutina y del amor.

Por un momento todo tuvo sentido y el mundo se disfrazó de un lugar cálido y agradable. ¡Qué fácil era soñar con una amiga al lado!. Brindaron por ellas y por lo que estaba por llegar, porque sabían que fuese lo que fuese, siempre iba a ser mejor.